sábado, 26 de diciembre de 2009

Nuestro Escudo

El escudo de la Cofradía de la Buena Muerte es una adaptación de la cruz de malta ensanchada. En su parte superior lleva una calavera con dos fémures entrecruzados, en su parte central aparence la palabra "SILENCIO", y en su parte inferior el "JHS" con una cruz latina en la parte superior de la "H". La cruz es rodeada por un óvalo circundado por nombre de la cfradía en latín "Sancta Fraternitas Penitentiae Christi Bonae Mortis". El color de la cofradía es el negro como símbolo de muerte y duelo por la muerte de Ntro. Señor Jesucristo. La Calavera es su atributo más caracteristico  y el que sus nazarenos llevan en el  cubrerrostro y es símbolo por excelencia de la muerte y de la condición perecedera de la humanidad. También es símbolo de pobreza y penitencia y de esta forma aparece asociada a numerosos santos piadosos y anacoretas. Cuando esta debajo del crucifijo (calavera de Adán) hace referencia al Gólgota o monte de la calavera, donde según la tradición, reposaban los restos de Adán. Todo estos significados son los que hacen de la calavera el símbolo principal en la iconografía de la cofradía de la Buena Muerte.




En esta papeleta de cultos vemos en nombre completo de la cofradía y el primitivo "JHS", este es el monograma del nombre de Jesucristo que deriva del nombre griego de Jesús: Ihsoys o Ihcoyc, siendo la abreviatura de este. La abreviatura es IHC, siendo sustituida la sigma final por la S pero permaneciendo la eta griega por su parecido a nuestra H. Popularmente se conoce como Iesus Hominum Salvator (Jesús salvador de los hombres).  Este monograma fue recuperado por San Ignacio de Loyola como emblema de la Compañia de Jesús en el siglo XVI.





El escudo en unas de las varas de la cofradía.



Escudo oficial tal y como aparece en el libro de reglas de la hermandad



viernes, 11 de diciembre de 2009

Cartel para 2010

El próximo año 2010 le corresponde sacar el cartel que anunciará oficialmente la Semana Santa de Fernán Núñez a nuestra apreciada Cofradía de Jesús Orando en el Huerto y María Santísima de la Paz y Esperanza, siendo los titulares obra de nuestro querido Juan Polo.
Hemos creído conveniente insertar en esta entrada los tres últimos carteles de que se han editado de la citada cofradía.
Esperamos y deseamos que en la próxima Semana Santa tengamos un bonito cartel porque "El Huerto", se lo merece.
Para los curiosos subimos también una imagen del antiguo titular (obra de martinez Cerrillo) que actualmente se procesiona en San Sebastián de los Ballesteros.






lunes, 7 de diciembre de 2009

INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA: FIESTA DE LA VIDA Y LA SOLIDARIDAD




María fue exaltada por Dios a la gracia santificante y limpia que el ser humano perdió al momento de pecar en el Jardín de Edén. Ella es la “llena de gracia”, expresión donde se aduce claramente la abundancia y singular grandeza por no haber mancha alguna de pecado, un estado maravilloso del alma de un humano en unión con Dios; la Madre del Redentor demostró, durante toda su vida, esta gracia reflejándola en la obediencia a las leyes de Dios y en que nunca ofendió al Señor con sus acciones o estilo de vida.

El 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX, en su Bula Ineffabilis Deus, proclamó el Dogma de la Inmaculada como doctrina de origen apostólico “…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…”


ORACIÓN A LA INMACULADA

CONCEPCIÓN

Inmaculada Madre de Dios, Reina de los cielos, Madre de misericordia, abogada y refugio de los pecadores: he aquí que yo, iluminado y movido por las gracias que vuestra maternal benevolencia abundantemente me ha obtenido del Tesoro Divino, propongo poner mi corazón ahora y siempre en vuestras manos para que sea consagrado a Jesús.

A Vos, oh Virgen santísima, lo entrego, en presencia de los nueve coros de los ángeles y de todos los santos; Vos, en mi nombre, consagradlo a Jesús; y por la filial confianza que os tengo, estoy seguro de que haréis ahora y siempre que mi corazón sea enteramente de Jesús, imitando perfectamente a los santos, especialmente a San José, vuestro purísimo esposo. Amén.

San Vicente Pallotti