miércoles, 11 de febrero de 2009

Historia






HISTORIA DE LA COFRADÍA DEL SANTÍSIMO CRISTO DE LA BUENA MUERTE DE FERNÁN NÚÑEZ.
(1953 - 2003)

(1953 - 1962)
La Venerable Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte comienza su andadura el diez de mayo de 1953, cuando un grupo de activos cristianos de la localidad se reúnen por primera vez en el archivo parroquial con el ambicioso objetivo de constituirse en cofradía de penitencia, aprobándose en esta misma sesión el nombre de la misma, los estatutos, la parroquia donde se establece desde su origen y el día que hará estación de penitencia: el Viernes Santo a las 1´00 horas de la madrugada. En esta misma reunión se constituyó su primera junta de gobierno encabezada por D. Germán Fernández Sánchez como primer Hermano Mayor. A partir de este momento comienza a escribirse la historia de esta ejemplar cofradía, no sólo por su estación de penitencia, sino por la dimensión humana y espiritual de las personas que la pusieron en marcha. También se ofrecen desde este momento los cargos de Hermano Mayor Honorario al Excmo. Ayuntamiento de Fernán Núñez, a D. Manuel Falcó y Anchorena -Duque de Fernán Núñez- y a su madre, Dª Mercedes Anchorena, el de Camarera de honor. Es importante reseñar que a partir de marzo de 1955 queda establecida dentro de la cofradía la sección de mujeres. Desde este momento la mujer tiene los mismos derechos que los hombres en la cofradía, quedando regulada y establecida su incorporación plena. El Cristo llegó a Fernán Núñez el día 30 de marzo de 1955. Ese mismo día fue bendecida la imagen en un solemne acto por el Obispo de Córdoba D. Fray Albino González Menéndez-Reigada. A la una de la madrugada del Viernes Santo, día ocho de abril, hace su primera salida procesional la cofradía del Stmo. Cristo de la Buena Muerte, presidiendo el desfile el Sr. Bonilla Villalba y el párroco de Santa marina D. Luis Arroyo Carrillo, constituyendo esta primera salida todo un acontecimiento por el recogimiento, fervor, devoción, orden y silencio con que trascurrió, de tal manera que desde este momento la cofradía pasó a ser llamada popularmente como "el silencio", apelativo que queda definitivamente asociado a la misma. A partir de este momento comienza esta cofradía a enraizar en la localidad, estableciendo sus características y peculiaridades (austero hábito, la prohibición de sonidos metálicos , la no utilización de ningún material considerado noble o lujoso, el rezo de vía crucis, etc.) hasta la fecha de hoy, siendo una de las que más profundamente han calado en el sentir popular, como se puede apreciar año tras año en la larga fila de personas que la acompañan con la luz de sus velas y su oración en el desfile procesional. Entre los años 1956 y 1962 la cofradía va caminado con paso firme y decidido en nuestra Semana Mayor, siendo reseñables el cambio de día de salida por modificación de la liturgia, pasando del Viernes al Sábado Santo a la hora establecida con anterioridad y el nombramiento de D. Francisco Bonilla Villalba como Hermano Mayor con carácter perpetuo. Hasta 1962 dura este período de génesis y establecimiento de la cofradía, empezando en ese momento una nueva época que ocupará prácticamente las dos décadas siguientes. Se inicia esta segunda época con el cambio de residencia, por motivos laborales, del que hasta entonces había sido Hermano Mayor y verdadero artífice y motor de la cofradía, D. Germán Fernández Sánchez.


(1963 - 1982)
El día tres de marzo de 1963 se convoca la asamblea general de hermanos para elegir nuevo Hermano Mayor, recayendo el cargo en la persona de D. Bartolomé Almenara Laguna. En esta misma sesión se aprobó por unanimidad el nombramiento del que fuera Hermano Mayor, D. Germán Fernández Sánchez como Hermano Mayor Honorario.
El período siguiente viene definido por la consolidación de la hermandad entre las cofradías históricas de Fernán Núñez. La finalización de la década de los sesenta señala un punto a partir del cual la cofradía entra en un largo estado de postración que llega hasta principios de los años ochenta. Una de las causas que se puede argumentar para explicar este lento declive. Por un lado esta la crisis espiritual que se produce en la religiosidad popular desde los años sesenta hasta bien entrada la década posterior. Por otro lado están los motivos internos de la propia cofradía, siendo fundamental la dispersión que sufre la junta de gobierno por los cambios de residencia de sus miembros y de los hermanos fundadores, y por otro lado la progresiva dejadez que la mayoría de estas personas hace de sus funciones. Hay que reconocer el tesón y devoción al Santísimo Cristo de la Buena Muerte profesado por el que fue Hermano Mayor durante 19 años, D. Bartolomé Almenara, que durante esta época y ayudado por pocos, muy pocos, puso todo el empeño y esfuerzo por sustentar la cofradía con la que se había comprometido desde hacía muchos años. A principios de los ochenta entra la cofradía en su punto más crítico, baste como muestra decir que en estos años contó la cofradía con unos quince nazarenos. Todas estas circunstancias, unidas al cansancio por parte del Hermano Mayor son las que motivaron su renuncia en 1982.

(1983 - 1988)
El día 18 de abril de 1982 se celebra la junta general de la cofradía en la que se nombra nuevo Hermano Mayor, recayendo el cargo en D. José Alfonso Cosano Jurado. Este punto señala el comienzo de un nuevo ciclo en la cofradía fundamentalmente por la incorporación de una nueva directiva muy joven aunque falta de experiencia, que a costa de trabajo y esfuerzo ha sabido darle la estabilidad y relevancia que goza hoy en día. El día 23 de mayo de 1982 toma posesión de sus funciones la nueva junta de gobierno y se empiezan a apreciar los primeros síntomas de cambio en su funcionamiento. Este cambio se manifiesta en el encargo de un nuevo armazón para las andas, la realización de cuatro faroles de hierro forjado y sobredorado, la equiparación de la cuota anual con las del resto de cofradías de la localidad y en 1983, el cambio de la hora de salida de la procesión, pasando de la 1 a las 0 horas del sábado santo. En 1985 debemos señalar que la imagen del Cristo anunció la Semana Santa de Fernán Núñez y la compra este mismo año de 2 metros cúbicos de caoba brasileña para lo que en el futuro será la talla del paso que actualmente procesiona. Es de relevancia también en el mismo año el cambio, después de 30 años, del recorrido de la cofradía debido a la escasa altura de los cables del tendido eléctrico y telefónico. Mención especial hay que hacer de la Semana Santa de 1986. Por primera vez en su historia, la Cofradía del Santísimo Cristo de la Buena Muerte no salió a la calle por causa de la lluvia. La junta directiva decidió realizar la estación de penitencia y vía crucis en el interior del templo, satisfaciendo de esta manera a la gran cantidad de personas que esperaban bajo los paraguas en la puerta para ver y acompañar a la cofradía. El titular fue llevado por sus costaleros hasta el centro del templo, y allí, comenzó el que para muchos cofrades y devotos, fue el vía crucis más sentido y hermoso que se recuerda.

(1989 - 1998)
Tras una remodelación en 1989 de la junta de gobierno, comienza una década marcada por algunos de los proyectos más importantes de la cofradía: estatutos, tener una capilla en la parroquia y el nuevo paso procesional.
En 1991 son aprobados en cabildo general los nuevos estatutos de la cofradía y poco después, presentados en el obispado, empezando aquí un largo recorrido plagado de correcciones y redacciones nuevas de los mismos. Se vuelven a redactar y aprobar por el cabildo en 1996, siendo de nuevo rechazados al año siguiente. No cejando la directiva en el empeño, se reúne un nuevo cabildo en 1999 volviendo a ser aprobados junto al nuevo reglamento de régimen interno, aunque esta vez, como se verá mas adelante será definitiva. Referente a la capilla, su consecución, al igual que la aprobación de los estatutos, parece tornarse eterna. La imagen del Santísimo Cristo estuvo situada hasta abril de 1980 en el altar mayor de la iglesia de Santa Marina y con esta fecha fue trasladada al testero que hasta el día de hoy ocupa. Desde entonces la junta de gobierno ha intentado buscarle un lugar más apropiado dentro del templo ya que junto a la imagen de Jesús Nazareno, son las únicas establecidas canónicamente en la parroquia. En 1991 se remite un escrito a los párrocos en este sentido que no encuentra respuesta, por lo que cuatro años después se vuelve a solicitar obteniendo el mismo resultado. Una vez más en 1997 se vuelve a remitir, esta vez acompañado de un proyecto de capilla y un estudio histórico del uso y advocaciones de todas las capillas de la iglesia. Desde ese momento la cofradía sigue esperando una respuesta. Mas suerte tuvo la cofradía respecto al nuevo paso, claro que esta vez dependía exclusivamente de sus miembros. Fue en 1997 cuando una comisión nombrada al efecto da cuenta a la junta directiva de las visitas hechas a los talleres de distintos artistas, de sus proyectos y presupuestos. Una vez revisados estos datos se acordó en la reunión invitar a D. Andrés Valverde Luján a presentar su proyecto a todos los miembros de la junta que lo aprobaron unánimemente. El paso es estrenado en el año 1998 solo acabado en carpintería, y un año después se tallan los casetones del mismo. Consecuencia directa de la realización de las andas es el incremento del nº de costaleros, pasando de 16 a 28 personas. De esta forma, el viejo sueño gestado en 1982, se va haciendo palpable aunque no será concluido del todo hasta el año 2002. En la década que nos ocupa es de reseñar también que la imagen del titular fue trasladada a Córdoba en 1991 para la exposición "La Pasión de un Pueblo" organizada por la cordobesa cofradía de La Merced en colaboración con la Diputación Provincial. En 1992 fueron restauradas las potencias por el platero cordobés D. José Villafuerte, y un año después se realiza una nueva bandera. El año ve la publicación del artículo "Sábado Santo en Fernán Núñez, Buena Muerte y Silencio" en la revista Alto Guadalquivir obra del profesor y académico D. José Cosano Moyano. En 1996, y en precaución a las posibles consecuencias del mal tiempo que hubo en la tarde del Viernes Santo, la junta de gobierno decide a última hora un recorrido alternativo al habitual procurando estar lo más cerca posible de la parroquia. Este recorrido, una vez realizado y siendo del agrado de todos fue establecido como el oficial de la Cofradía a partir del año siguiente. En esta década se establecen también con diferentes cofradías de España con la misma advocación del Cristo de la Buena Muerte como las de Córdoba, Benamejí, Villanueva de Córdoba, San Roque, Bollullos del Condado, Alicante, Medina Sidonia y Almuñécar. En 1998 fue estrenado el medallón central de la cruz de guía. Consta de una calavera sobre dos fémures cruzados, todo inscrito dentro de la leyenda "Sancta Fraternitas Penitentiae Christi Bonae Mortis", nombre latino de la Cofradía.

(1999 - 2003)
La última etapa viene definida por los cuatro últimos años (1999-2003) y su inicio tiene lugar con el nombramiento como Hermano Mayor de D. Alfonso Cosano Laguna.
Su nombramiento se hace efectivo el día 25 de abril de 1999 en el cabildo general celebrado al efecto y con un amplio respaldo de firmas de miembros activos tal y como marcan sus estatutos. Un mes después queda constituida la junta de gobierno y se establece el programa de actuación para los cuatro años siguientes, programa que básicamente continua, si bien con mejor suerte, el programa del anterior Hermano Mayor: capilla, estatutos, terminación del paso y celebración del 50 aniversario fundacional. El primer asunto, el Hermano Mayor desde su toma de posesión, decide hacerlo prioritario a todos los demás. Sin embargo hasta el día de la fecha no ha habido ninguna respuesta por parte de la jerarquía eclesiástica local, siguiendo la cofradía a la espera de materializar tan anhelado sueño. Los estatutos fueron vueltos a revisar por el cabildo en 1999 y presentados de nuevo. La fortuna esta vez estaba de parte de la cofradía, ya que estos fueron aprobados, así como la erección canónica, por S.E.R. D. Francisco Javier Martínez Fernández, Obispo de Córdoba, el día 24 de mayo del año 2001, quedando el día 1 de abril de 2002 registrada en el Ministerio de Justicia como entidad religiosa, culminando de esta forma el proceso iniciado el año 1991. El paso procesional se estreno completamente acabado en la madrugada del 30 de marzo, Sábado Santo, del año 2002, siendo bendecido poco antes de salir por el Rvdo. Sr. D. Javier Muñoz Muñoz, vicario de Santa Marina. Esta obra, es un magnífico trono de estilo renacentista. Consta de mesa, un piso y calvario, siendo una obra excepcional por su fondeada talla, el juego de volúmenes y magnífica pátina que acrecienta la plasticidad de sus clásicas formas -frutas, columnas, acantos, mascarones, cintas y guirnaldas- dentro de su sobriedad clásica y sin estridedencias formales, sin duda más llamativas y tan de moda, pero menos acertadas, quedando como muestra precisa y preciosa del buen hacer del hermano de la cofradía D. Andrés Valverde. Con referencia al cincuenta aniversario de la fundación de la cofradía, la junta de gobierno se ha esmerado especialmente en la confección de un variado programa de actos a celebrar de forma paralela a los solemnes cultos que se preparan. En el último período consignamos también el estreno en la Semana Santa del año 2001 de los fémures y calavera como últimos atributos incorporados al desfile, y del nuevo INRI de la cruz del cristo. También señalamos las venias solicitadas a las dos últimas cofradías que se han incorporado a nuestra Semana Santa: Ntro.Padre Jesús en su Coronación de Espinas y Virgen de la Angustias en el 2001 y Jesús de la s Penas y Mª. Stma. de las Lágrimas en el 2002

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