miércoles, 11 de febrero de 2009

Estación de Penitencia

NUESTRO RECORRIDO PROCESIONAL

Sábado Santo, 0 hs.El Cristo de la Buena Muerte se encuentra en el cancel de la iglesia de Sta. Marina. Pronto comenzará un año más, su Estación de penitencia por las calles de Fernán Núñez.

Ya ha salido. Jesús está muerto. Las tinieblas abrazan su noble figura que avanza lentamente mecida por esforzados costaleros.

La calle Angel Espejo es uno de los mejores sitios para ver el desfile procesional. El silencio sólo queda roto por el arrastrar de cadenas de los nazarenos y el ronco redoble del tambor que marca el paso de los costaleros.

El incienso perfuma el paso del Stmo. Cristo, que se alza majestuoso sore su magnifico paso. Es el momento de la reflexión callada del cofrade.

La corneta indica el comienzo de una nueva estación del Via Crucis. La meditación sobre la pasión y muerte de Jesús llena todo el recorrido. Los cofrades rezan en silencio. Padre Nuestro...

La figura de Jesús crucificado se recorta sobre el cielo iluminado sólo por cuatro grandes hachones.Jesús comienza a subir el cerro entanto las campanas de la parroquia de la Veracruz doblan a muerte.

El paso del Cristo está llegando a la plazoleta de la Veracruz. Es la una de la madrugada y aún queda bastante recorrido.

La magnífica anatomía que tallara Francisco Bonilla se recorta en las fachadas de la calle Veracruz, que en su angostura, recoge y dá calor al desfile procesional.

La calle San Marcos permite al visitante contemplar en su verdadera magnitud el cortejo que acompaña en su lento caminar,al Señor del Silencio.

El nazareno. El verdadero y anónimo protagonista de la Semana Santa. Cadenas en los pies, cruces al hombro y silencio, estos son los nazarenos de la Buena Muerte.

En la Calle San Sebastián contemplamos los cientos de personas que acompañan el cortejo fúnebre de Ntro. Señor, con una vela en mano y una plegaria en los labios.

Son las dos y media. Décimoprimera Estación. Jesús es clavado en la cruz. El regreso al templo ha comenzado.

La estrecha calle que accede al paseo de Santa Marina abriga al Señor crucificado y muerto para redención de nuestras almas.

El Cristo de la Buena Muerte tiene su calvario en el paseo. En Fernán Núñez siempre murió allí. Décimosegunda estación: Jesús muere en la cruz.

Nuestra patrona, Santa Marina, desde su triunfo, contempla el sufrimiento Jesús hecho hombre y muerto para redención de nuestro pecados.

Son casi las tres de la madrugada. El Stmo. Cristo de la Buena Muerte ha concluído un año más su recorrido por las calles de Fernán Núñez.Una última oración por todos aquellos que ya no lo pueden ver.

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